MUNDOS
(HERMENÉUTICA)
El
mundo en el que habita el ser humano está compuesto por un proceso que va desde
la infancia hasta la madures mental, pero todos estos procesos de evolución han
sido ligados por dos fuentes primarias que son: la razón y la imaginación, las cuales logran producir cambios en el
desarrollo del mundo donde se encuentra situado
el ser y su existencia, logrando así adaptaciones en todas sus formas de
interacción. Se comienza por un referente de vida, un punto de partida innatamente
ya fomentado en la persuasión del
entorno, el cual permite al hombre crear bases para el conocimiento; una
relación con lo que ya identifica y puede entender.
La
mentalidad del hombre cambia y comienza a percibir todo lo que le rodea,
analiza sus sentidos comprende sus sensaciones, siente lo que conoce, es decir
siente el mundo; detalla con claridad lo que está pasando, las acciones, los
movimientos, se aclaran sus ideas. Este
mundo de la observación y el sentido se puede detallar en la vida del
hombre cuando se le comienza a dar una
gran importancia a lo que está claro, se
puede entender como la forma de asimilar
el conocimiento innato.
Cuando
se le da sentido a lo que se observa, comienzan a brotar ideas y formas de envolverse en ese mundo; se le
encuentra una claridad profunda a lo que conoce, se crean diferentes relaciones
entre el imaginario y su razón, se le da forma a lo que se tiene. En este mundo
se pude encontrar maneras de explicar lo que ve, una nueva mentalidad hace
reaccionar al consiente pues se despierta un avance en el conocimiento, se presenta
la posibilidad de describir donde se encuentra situado y accede a obtener el
poder de controlar y decidir que quiere hacer y como lo quiere hacer; Se llega
al punto de poder manipular códigos sobre la naturaleza.
Ahora
bien si el mundo del ser humano comienza a evolucionar se presenta en este una serie de
cuestiones entorno al cómo y al porqué del cambio, provocando así que haya un
avance a una nueva etapa de su mente que le permite buscar una lógica de la
razón en lo que pude sentir y hacer. Deduce cada acción y cada posibilidad de
esta, descubre nuevos análisis en el
espacio y el tiempo en que se encuentra;
al encontrar nuevas soluciones al
cambio, el ser humano pude identificarse con lo que está viviendo y dado este
caso puede tener la capacidad de explicar
lo que descubrió es decir logro entender
lo que resolvió.
El hombre
intenta dar un significado a su análisis, quiere darle una interpretación profunda
a sus palabras, busca darle un sentido a su interpretación en la realidad,
quiere vivir lo que pudo describir en su
mente. La salida a esta cuestión se puede ver al momento en que se comprende lo
que se dijo y lo que descubrió para
llegar al punto final de su evolución donde es formado el saber (razón-conocimiento)
del ser humano.